Compromiso militar con la gestión del riesgo de desastres

Por: General de Brigada (R) Guillermo Del Castillo Pantoja

La Política Nacional para la Gestión de Riesgos de Desastres de Chile, difundida en el mes de noviembre del año 2014, constituye un documento base, del más alto nivel del Estado, que sirve para alinear a nuestro país y sus instituciones con la Estrategia Internacional de Riesgo de Desastres, preparada, aprobada y difundida por los países miembros de Naciones Unidas.

En marzo del año 2015, en la ciudad de Sendai, Japón, una delegación oficial de nuestro país participó activamente en la Tercera Conferencia Mundial de Riesgo de Desastres que aprobó el “Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030”, el cual vino a dar continuidad, actualización y proyección al “Marco de Acción de Hyogo para 2005-1015”, teniendo como objetivo “Prevenir la aparición de nuevos riesgos de desastres y reducir los existentes implementando medidas integradas e inclusivas de índole económica, estructural, jurídica, social, sanitaria, cultural, educativa, ambiental, tecnológica, política e institucional que prevengan y reduzcan el grado de exposición a las amenazas y la vulnerabilidad a los desastres, aumenten la preparación para la respuesta y la recuperación y refuercen de ese modo la resiliencia”. Dicho documento concluye en las siguientes 4 prioridades de acción:

  1. Comprender el riesgo de desastres, en cuanto que las políticas y prácticas deben buscar la comprensión de la dimensión del grado de vulnerabilidad, exposición, capacidades, amenazas y entornos de personas y bienes.
  2. Fortalecer la gobernanza del riesgo de desastres para gestionar dicho riesgo.
  3. Invertir en la reducción del riesgo de desastres para la resiliencia.
  4. Aumentar la preparación para casos de desastre a fin de dar una respuesta eficaz y para “reconstruir mejor” en los ámbitos de la recuperación, la rehabilitación y la reconstrucción.

Al igual que en el Marco de Acción de Hyogo, esta vez Sendai nos refuerza el sentido prioritario de la visibilización del riesgo, con una orientación hacia la reducción del mismo, donde la integración de capacidades militares y civiles (públicas y privadas), en todo el Ciclo de Manejo del Riesgo, son necesarias para salvar las vidas de personas expuestas a los efectos de los desastres.

Muchos han sido los esfuerzos de la comunidad internacional y nacional para mejorar los indicadores de gestión y favorecer la gobernanza, creando conciencia de inversión y colocando un fuerte acento en la preparación de recursos y capacidades, humanas y materiales.

En el caso de Chile, aparte de los esfuerzos que hacen distintos actores de la sociedad civil organizada, es necesario destacar iniciativas académicas, de alta valoración y reconocimiento que, por una parte, permiten adquirir competencias profesionales y, por otra, generar espacios de conocimiento, integración y confianza con la sociedad.

En esta materia es posible destacar que la Academia de Guerra del Ejército, a partir del año 2012, comenzó a impartir un Diplomado de Planificación y Gestión del Riesgo de Desastres, abierto a civiles y militares, el que, por el alto interés que convocó, tuvo que ampliar sus vacantes y realizarse dos veces al año, hasta el año 2015, oportunidad en la que se dio paso a la concreción del Primer Programa de Magíster en dicha materia para el periodo 2016-2017.

Asimismo, a partir del año 2012, la Escuela Militar integra a su Licenciatura y da inicio al Primer Curso Electivo de “Fuerzas Armadas y Ayuda Humanitaria”, el cual también logró captar un alto interés que obligó a repetirlo y mantenerlo los años siguientes, bajo el nombre de “Colaboración Civil Militar en Desastres”. El año 2016, considerando la importancia de la materia, incorporó sus contenidos a la estructura formal del currículo de la Licenciatura, de manera obligatoria para los Cadetes del II año de Escuela.

Por su parte, la ANEPE, a partir del año 2013 incorpora a sus Diplomados contenidos relacionados con la gestión del riesgo de desastres, para luego, producto del interés del alumnado y la necesidad de fortalecer sus competencias, determina agregar a los programas de Magíster un Curso Electivo sobre “Manejo de emergencias y catástrofes”.

Durante el año 2016 y como una forma de sumar una nueva contribución del sector defensa a la educación en la gestión de riesgo de desastres, se da inicio al Diplomado “La Seguridad y la Defensa en la gestión del riesgo de desastres”, el cual se encuentra en plena ejecución.

Es necesario dejar expresa constancia y reconocimiento que cada una de las iniciativas académicas señaladas han contado, desde su gestación, con el patrocinio, certificación y apoyo del Sistema de Naciones Unidas en Chile y la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, organismos internacionales que han confiado, creído y estimulado para que las ideas se transformen en realidad.

Probablemente en el ámbito de la defensa existan y hayan existido muchas otras valiosas iniciativas, pero el recuento que aquí se hace solo tiene por objeto dar cuenta que existe un alto interés por adquirir nuevos conocimientos, como también se presenta una contribución tangible del sector defensa a la gestión de riesgos de desastres en Chile.

El prestigio de las Fuerzas Armadas de Chile alcanzado en el último tiempo con su participación en diversas tareas de este tipo y entendiendo que el mundo está cada vez necesitado de nuevas fuerzas, profesionales y confiables, llevan a pensar que éste será un requerimiento cada vez más recurrente.

Del mismo modo, la colaboración militar en desastres ocupa uno de los espacios de la agenda internacional de cooperación y asistencia, que obliga a poner atención en la formalización, definición de capacidades, entrenamiento, certificación y validación de fuerzas militares de apoyo, bajo estándares internacionales.

Asimismo, resulta imperativo el desarrollo de capacidades militares para las necesidades del sistema nacional de protección civil, considerando especialmente la realidad y la situación de riesgos y amenazas de desastres provocados por fenómenos naturales o antrópicos que podrían afectar el territorio continental, marítimo o insular de Chile. En ello, las fuerzas armadas han sido parte activa de contribuciones a la reducción del riesgo de desastres, como también y, mayoritariamente, en las labores de atención a las emergencias o reconstrucción de zonas afectadas.

Hyogo y Sendai nos han entregado grandes lineamientos y sugerencias de cómo, a base de la experiencia mundial, seguir avanzando en la reducción de riesgos de desastres, siendo una de las más trascendentes la integración de capacidades nacionales e internacionales que permitan proteger a la comunidad, salvar vidas y responder con eficiencia y oportunidad.

Para ello, es necesaria la difusión del conocimiento y en ese aspecto, las fuerzas armadas han realizado esfuerzos importantes para asumir este desafío que le permita a sus miembros adaptarse e integrarse de manera colaborativa y constructiva al sistema nacional de protección civil.