Desafíos de Chile en la Antártica a 100 años del rescate de la Expedición de Shackleton

Por: CA. Felipe García-Huidobro Correa

Cuando nos aprestamos a conmemorar el próximo 30 de agosto el centenario del rescate de la Expedición Transpolar Británica de Sir Ernest Schackleton, realizado por el Piloto Luis Pardo de la Armada de Chile y los setenta años de la primera campaña antártica realizada el verano de 1947, la que incluyó la construcción e inauguración de la Base Naval Antártica Soberanía (hoy Base Prat), es un momento apropiado para hacer un breve balance de la presencia de nuestro país en el continente blanco y analizar los desafíos futuros.

Antecedentes históricos

La historia nos indica que dicho territorio formaba parte de la Capitanía General de Chile desde la época de la Colonia, derechos que en consecuencia fueron heredados por nuestro país al independizarse. Posteriormente hay registros de permisos de caza de lobos y de ballenas en el continente blanco otorgados por las autoridades de nuestro país durante el siglo XIX y principios del XX, destacando la Sociedad Ballenera de Magallanes que contaba con instalaciones y operaba desde isla Decepción.

En junio de 1906 durante la presidencia de don Germán Riesco Errázuriz, el canciller Federico Puga remitió al congreso un proyecto de ley para financiar una expedición a la Antártica, con el objeto de ocupar las islas y tierras de esta zona, de explorar el territorio y de realizar investigaciones científicas. Lamentablemente esta iniciativa debió ser cancelada debido al desvío de fondos para la reconstrucción de Valparaíso después del terremoto que lo afectó ese año.

La hazaña del Piloto Pardo en invierno de 1916, dio inicio a una presencia concreta del Estado de Chile en la Antártica en labores de rescate, tarea que se mantiene hasta nuestros días.

Otro hito muy significativo fue la declaración de los límites del Territorio Chileno Antártico promulgada por el presidente Pedro Aguirre Cerda el 6 de noviembre de 1940 a través del decreto N° 1.747, fundamentada mediante argumentos históricos, jurídicos y científicos.

Pocos años después, en noviembre de 1946, el recién asumido presidente Gabriel González Videla instruyó  al ministro de Defensa Manuel Bulnes Sanfuentes para realizar ese mismo verano la primera campaña antártica y el establecimiento de una base permanente en dicho continente. Al mando del comodoro Federico Guesalaga Toro, la expedición conformada por la fragata Iquique y el transporte Angamos, arribó a la Antártica en enero de 1947, llevando a bordo además a miembros del Ejército, Fuerza Aérea, científicos, escritores y periodistas. El 6 de febrero se inauguraba la Base Soberanía y se realizaban exploraciones por la Península hasta bahía Margarita.

En 1948, el presidente Gabriel González Videla se convertía en el primer mandatario en el mundo en visitar dicho continente, oportunidad en que inauguraba además la nueva Base O´Higgins. De esta manera resaltaba el claro interés y derechos de nuestro país en ese territorio.

Posterior a esa fecha, los años siguientes se continuaron abriendo otras bases y refugios, realizando exploraciones, levantamientos cartográficos  y diversas investigaciones científicas.

Un hito muy relevante fue la firma en Washington el 1 de diciembre de 1959 del Tratado Antártico, suscrito por doce países con intereses en dicho continente incluido Chile. Este estableció un marco jurídico particular, reconociendo su uso exclusivo para fines pacíficos, limitando nuevas reclamaciones de soberanía, protegiendo sus recursos vivos y prohibiendo ejercicios de armas y la actividad nuclear.

El 10 de septiembre de 1963 se creó el Instituto Antártico Chileno (INACH), organismo técnico y de coordinación del Ministerio de Relaciones Exteriores,  que tiene competencia en todas las materias científicas, tecnológicas y de difusión antárticas.

La actividad antártica

Hoy en día nuestro país realiza diversas actividades en la Antártica, siendo un actor relevante en este sector del continente. Las más importantes son las siguientes:

  • La presencia permanente, a través de las bases Capitán Prat, General O´Higgins, Presidente Frei, Profesor Escudero y la Gobernación Marítima Antártica. Además de estas existen bases que abren en el período estival tales como Glaciar Unión, Presidente González Videla, Yelcho, y Teniente Carvajal, junto a diversos refugios.
  • La difusión de información meteorológica y glaciológica desde las bases permanentes.
  • El apoyo logístico a las bases propias y extranjeras, realizado por la Armada a través del Rompehielos “Almirante Viel”, el Transporte “Aquiles” y el remolcador “Lautaro” y también la Fuerza Aérea mediante sus aviones Hércules C-130.
  • La operación del Aeródromo Teniente Marsh, punto desde donde se sostiene la operación de diversos operadores, incluyendo cruceros que trasladan por aire a sus pasajeros.
  • La actividad científica nacional por parte del Instituto Antártico Chileno, así como diversas universidades e instituciones, las que realizan sus investigaciones en las bases, refugios y en la Expedición Científica Antártica a bordo del Transporte “Aquiles”.
  • El levantamiento de cartas terrestres, náuticas y aeronáuticas en diversos sectores.
  • El mantenimiento de la señalización marítima nacional en el continente blanco.
  • La búsqueda, salvamento y control de la contaminación marina a través de la conformación de la Patrulla Naval Antártica Combinada.
  • La fiscalización a pesqueros que operan al sur de latitud 60º Sur, de acuerdo al tratado de Conferencia sobre la Conservación de recursos marinos vivos en la Antártica (CCMLAR).
  • La inspección de bases extranjeras de acuerdo al Tratado Antártico.
  • El retiro de basura de las bases y traslado a Punta Arenas en los buques de la campaña antártica.
  • La medición de la Plataforma Continental Extendida con el rompehielos “Almirante Viel”.

En el ámbito internacional, entre 24 de mayo y 2 de junio pasados, Chile fue sede de la XXXIX Reunión del Tratado Antártico a la que asistieron representantes de los 52 países firmantes y más de 400 delegados. Durante este encuentro se examinaron los logros del protocolo y su efectividad en la Antártica, como así también se analizaron escenarios de cooperación y se identificaron los desafíos medioambientales en dicho continente, particularmente al conmemorarse  25 años de la aprobación del Protocolo de Madrid sobre protección del Medio Ambiente Antártico.

La condición de país más cercano a la Antártica y el hecho de contar allí con un aeródromo y buenos servicios en Punta Arenas, otorgan a Chile una posición de privilegio en relación a este continente, constituyéndose el punto de apoyo logístico para la operación de numerosos países. De la misma manera, la existencia del INACH en dicha ciudad ha facilitado en gran medida la coordinación con sus pares científicos de otros países que se dirigen a dicho territorio.

Proyectos relacionados en ejecución

Diversos proyectos relacionados con el continente blanco se están desarrollando en nuestro país. Uno de los más importantes es el Centro Antártico Internacional en Punta Arenas, una inversión de 40 millones de dólares que entrará en funciones el año 2019, y atraerá científicos de todo el mundo, permitiendo reducir los costos de investigación. Dentro de este mismo complejo se construirá, además, un museo para familiarizar a los connacionales y visitantes de dicha región con la Antártica.

Otro proyecto de especial importancia para la operación nacional es la construcción de un rompehielos de reemplazo del “Almirante Viel”, el que contará con mejores capacidades y prestaciones que el actual, incluyendo laboratorios para investigación científica a bordo. Esto último también debiera traducirse en una mayor profundidad en nuestras exploraciones antárticas.

A contar de fines de este año se incorporará a las tareas de investigación de INACH en el continente helado la lancha científica “Karpuj”, modificada y equipada en los astilleros de ASMAR Magallanes, para contribuir a este propósito.

En directa relación con las iniciativas anteriores está el proyecto de la construcción de la dársena en Punta Arenas, la cual se ubicará en Bahía Catalina, en las proximidades del Centro Antártico. Este nuevo puerto está considerado para apoyar la transferencia de carga desde o hacia el continente blanco. En este mismo sentido pero en menor escala, el proyecto de muelle en Puerto Williams también contribuirá al turismo antártico como un puerto alternativo desde donde operar.

Desafíos futuros

Chile debe continuar desarrollando la actividad antártica consolidando su posición como actor importante del tratado por sus derechos, cercanía geográfica, así como por su contribución y apoyo a otros países miembros tanto en el ámbito logístico como científico.

La investigación nacional en el continente blanco debe incrementarse para aumentar el conocimiento de él, como así también los efectos del cambio climático, los que son muy importantes para nuestro país. De la misma manera, el país debe apoyar con financiamiento y voluntad la realización de exploraciones, tanto en el sector costero como hacia el interior del territorio que reclamamos.

En otro ámbito, se debe proseguir con los esfuerzos por mejorar los servicios y captar más operadores turísticos antárticos para que operen desde nuestros puertos.

El aumento de operadores cada verano, particularmente los turísticos, seguirán constituyendo un motivo de preocupación para la seguridad aeronáutica y marítima, por lo que se deberá mantener una adecuada capacidad de respuesta ante accidentes que coloquen en riesgo la vida humana y el medio ambiente en la Antártica, actividad en la que nuestro país ha sido un claro protagonista desde aquel lejano 30 de agosto de 1916 que con tanto orgullo nos preparamos a conmemorar.