Por: Dr. Juan Fuentes Vera. Investigador asociado, CEE. ANEPE.

            Con una intervención militar norteamericana en proceso, la situación de Siria no puede ser menos que muy compleja a causa de los países con los que Siria tiene fronteras y la diversidad de intereses involucrados, lo que genera una gran incertidumbre sobre la estabilidad general de la región. Estos intereses comienzan con la necesidad de los Estados Unidos de llenar el vacío que dejó el fin de la guerra fría respecto del orden geopolítico regional. Rusia, que en este aspecto trata de mantener los vínculos que tuvo la antigua URSS, tiene un interés estratégico en la región que tiende a debilitarse tras el desafío norteamericano. También posee importantes inversiones en distintas áreas y una base militar. Irán por su parte tiene varias razones para apoyar al gobierno de Bashar Al Assad  pues es un aliado frente a EEUU e Israel y a través del territorio sirio puede  abastecer a Hezbolá en El Líbano del mismo modo que a Hamás en Palestina. Irán también se opone a la resolución de la ONU sobre la responsabilidad de proteger que permite intervenir en ciertos casos como genocidio, crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y limpieza étnica. Rusia también se opone a esta resolución por su conflicto contra los chechenos. Pero quizás lo más importante para Irán sea apoyar a la minoría alauita que es parte del islamismo chiíta adversario de los sunitas, que son apoyados por Arabia Saudita que es otro de los países comprometidos en la guerra civil de Siria. Los estados árabes, liderados por Arabia Saudí, Qatar y Jordania, predominantemente sunitas, buscan limitar la influencia de Irán en el mundo árabe evitando que se convierta en una gran potencia regional. La misma rivalidad la tienen con Turquía. Este último país tuvo un quiebre con el régimen de Bashar Al Assad el año 2011 que lo llevó a apoyar decididamente a sus opositores, pero su posición en el conflicto es dudosa en parte por compartir una frontera que se volvería muy inestable además del enorme flujo de refugiados hacia su territorio y en parte por el aumento del control kurdo sirio en el noroeste de Siria. Al-Qaeda es otro actor de este escenario buscando tener en Siria una posibilidad de aumentar la influencia yihadista en el mundo árabe mediante la popularidad que pueda lograr el movimiento yihadista contra el régimen de Assad. Por esta razón existen temores fundados de que la caída de Assad pudiera potenciar el yihadismo islámico. Finalmente está China que ha utilizado su poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para impedir cualquier acción que conduzca a sanciones contra el régimen de Assad. Su principal interés es limitar una mayor presencia de Estados Unidos en la región y sobretodo que pueda contener a Irán logrando un mayor control de los recursos energéticos de la región.

            Por lo anterior, es pertinente preguntarse por los efectos que tendría un ataque de los Estados Unidos al régimen sirio respecto de los intereses involucrados sobretodo si no se plantea como una intervención militar, sino como un bombardeo selectivo como se ha dicho hasta ahora. ¿Se trataría de forzar a Assad a renunciar para luego negociar una salida? ¿Significaría una división del país en base a sus principales provincias como Alepo y Damasco? ¿Cuáles serían las líneas geográficas divisorias ante una solución de esta naturaleza? Tomando en cuenta que Assad respondería atacando posiblemente a Turquía, Jordania e incluso a Israel, el resultado de la acción norteamericana debería tener en cuenta la complejidad de intereses de sus aliados regionales que sufrirían consecuencias por su acción. En consecuencia, la resolución del puzle sirio probablemente contribuiría a delimitar con mayor claridad las nuevas esferas de influencia luego del término de un ciclo histórico que se iniciara al concluir la Primera Guerra Mundial, cuando el Tratado Sykes-Picott de 1916 dio forma a los actuales estados de la región, pero esto no será un proceso fácil por lo que deberíamos esperar los acontecimientos antes de poder avanzar más en el análisis.