El estudio que revela cómo la baja natalidad podría afectar a Chile en seguridad y defensa

Experto en temas limítrofes plantea preocupación por estancamiento poblacional:
El estudio que revela cómo la baja natalidad podría afectar a Chile en seguridad y defensa

Análisis advierte que Chile al tener “una población más estancada que la de la mayoría de sus vecinos y con una serie de características geográficas e históricas que le convierten en una isla, el efecto podría terminar alterando algunas de sus posiciones en la relación con otros países”.

Hace algunas semanas, un grupo de expertos se reunió en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE) del Ministerio de Defensa para analizar las consecuencias del bajo nivel de natalidad de nuestro país.

FUENTE: El Mercurio

El que las familias estén teniendo en promedio menos de dos hijos y que nuestra tasa de fecundidad sea la segunda más baja de la región (después de Cuba) fueron el punto de partida de este análisis.

Pero más allá de las consecuencias sociales, previsionales o en materia de salud o vivienda que tendrá este fenómeno, la preocupación de los expertos estuvo centrada en un tema que hasta ahora ha estado fuera del debate público: cómo el envejecimiento de la población podría tener serias repercusiones en términos de seguridad y defensa del país.

“El Mercurio” tuvo acceso al documento “Chile y el estancamiento poblacional: un análisis desde la perspectiva de la política exterior”, que en esa reunión expuso el abogado y asesor jurídico en temas limítrofes del Ministerio de Relaciones Exteriores Roberto Ruiz.

En él se plantea que los efectos del decrecimiento poblacional de Chile serán transversales y que a diferencia de Europa, podrían afectar nuestra política exterior en el mediano y largo plazo. Esto, porque a diferencia de Europa -que también vive un proceso de decrecimiento en su población- nuestro proceso ocurre en un contexto regional con diferentes desempeños demográficos.

Si en el período 2005-2010 la tasa de fecundidad de las mujeres chilenas era de 1,9, la de Bolivia fue de 3,5, la de Perú 2,5 y la de Argentina de 2,3.

Y las proyecciones poblacionales de Chile no son auspiciosas. Según el estudio, con un incremento absoluto de apenas cinco millones de habitantes al año 2045, nuestro país no logrará superar los 22 millones de habitantes a esa fecha, lo que contrasta con el crecimiento que podrían tener países como Argentina (49 millones) y Perú (38 millones) a esa fecha.

A esto, agrega el estudio, se suman “la agudización de las diferencias poblacionales con sus vecinos, vulnerabilidad de las regiones extremas, la mala distribución poblacional externa y la latencia de las tensiones e históricas dificultades para articular una verdadera integración”, dice el documento.

“Al ser Chile un mercado pequeño, alejado de los grandes centros de poder, con un PIB regional menor al 10%, una población más estancada que la de la mayoría de sus vecinos y con una serie de características geográficas e históricas que le convierten en una isla, el efecto podría terminar alterando algunas de sus posiciones en la relación con otros países”, advierte.

Arica y Tierra del Fuego: la agudización de las diferencias entre Chile y sus vecinos

El documento plantea, además, una especial mirada respecto de la evolución de la población en las zonas extremas del país, cuya importancia geopolítica ha sido planteada en diversas ocasiones por parlamentarios que componen la Comisión de Zonas Extremas del Senado, presidida por el senador UDI Jaime Orpis.

“Tanto Perú como Argentina han logrado un desarrollo demográfico basado en políticas eficaces con fuerte sentido geopolítico y económico”, dice el estudio.

Mientras en Tacna la población aumenta en un 2% anual, su vecina Arica es la única ciudad de Chile donde disminuyó la cantidad de habitantes, con una caída de un 6,5% de su población, a raíz del desempleo y baja actividad económica.

Además, es la ciudad con la migración más intensa de Chile, cuyas fronteras son traspasadas por 23 mil peruanos y 28 mil bolivianos mensualmente, y se calcula que 28 mil trabajan como indocumentados, quienes regresan semanalmente a su país para invertir el dinero ganado en su país de origen.

El rápido crecimiento de Tacna frente al declive de Arica se explica, según el estudio, por la fijación de un estatuto de franquicias especiales de parte del Estado peruano y su política de trasladar el 33% de su población hacia regiones fronterizas al 2020.

Respecto a Bolivia, en tanto, se trataría de la gran tasa de fecundidad y la política implementada desde los años 50 para el traslado de la población hacia las zonas urbanas.

La situación se agravaría en el extremo sur del país. En Magallanes y Tierra del Fuego, es el Estado argentino el que más ha incentivado a la población. En los años 60, hacia esas zonas donde había una gran comunidad extranjera, principalmente chilena, a través de incentivos directos, y a fines de los 80, a través de la radicación de empresas en la zona, que la llevaron a establecerse como polo económico. Así, la población pasó de 15 mil habitantes en 1965, a 140 mil, distribuidos en Río Grande y Ushuaia. Pero no sólo es obra de las políticas trasandinas: según el análisis, la inversión pública chilena privilegia obras para Argentina.

Mientras aumenta la población argentina, la chilena se ha mantenido constante en 10 mil habitantes. Por ello, las inversiones en vialidad han apuntado a flujos de tránsito entre la Provincia de Santa Cruz (Argentina) y su sector en Tierra del Fuego, lo que conlleva a que ahí no pueda ejercerse control aduanero por parte del Estado chileno. “Para efectos aduaneros y sanitarios, la parte oriental de la Tierra del Fuego chilena es un área no sometida al control de las autoridades chilenas”, señaló el documento.

La diferencia poblacional entre un país y otro hace que se hayan cerrado servicios de salud en Porvenir, cuya población se atiende en Río Grande, en Argentina, porque, entre otras razones, ya no nacen niños en esa zona que deban ser atendidos. A su vez, en la parte oriental de la Tierra del Fuego chilena, los accidentes son cubiertos por ambulancias del hospital de Río Grande.

“Tanto Perú como Argentina han logrado un desarrollo demográfico basado en políticas eficaces con fuerte sentido geopolítico y económico”, dice el documento. Las propuestas para una nueva política migratoriaAtender elementos geopolíticos:
Debe estar enfocada al poblamiento de espacios territoriales vacíos, considerando el impulso de la inmigración “Chile-Chile” y luego la proveniente del extranjero.

Atención especial a zonas fronterizas:
La región de Arica y Parinacota sufre decrecimiento poblacional “chileno”, al tiempo que crecimiento poblacional de Perú.

Inmigración dirigida:
Incorporación de contratos temporales, en lo posible en zonas rurales y no urbanas, focalizada en áreas económicamente relevantes, como la minería o agricultura.

Mayor regulación a la entrega de visas:
Reduciendo la discrecionalidad de las autoridades al cambio de visa en Chile, lo que obligaría a las personas a ir a buscar una nueva visa al país de origen (salvo convenios).

Retorno asistido:
De inmigrantes cuya presencia no sea considerada necesaria ni útil para el país.