El Océano Pacífico: Nuevo tablero de ajedrez de las grandes potencias

Por. Prof: Dr. Carlos Ojeda Bennett, Investigador del CEE y Coord. Área Seg, y Def.

“El Pacífico jugará el rol jugado en la actualidad por el océano Atlántico y durante el medio evo por el Mediterráneo: El rol de la gran ruta marítima del tráfico mundial”   Karl Marx, Nueu Rheinishche Zeitug (Febrero 1858)

 

Por regla general, y desde un punto de vista realista, la confrontación entre los individuos, provincias, reinos, estados y coaliciones, han tenido como fundamento alguno de los tres elementos considerados constitutivos de un triangulo basal de los conflictos, nos referimos por un lado a las ideas, por otro a los territorios y finalmente, al acceso a los mercados, estando estos dos últimos ligados, en muchas oportunidades, a la necesidad de dominar aquellas áreas en donde se encuentran los recursos que les han sido necesarios para su desarrollo y supervivencia.

Las zonas geográficas, motivo de dichos enfrentamientos, han variado en el tiempo, normalmente, por dos razones. La primera de ellas, por el surgimiento de nuevos poderes capaces de expandir sus zonas de influencia hacia donde se ubican sus intereses y la segunda, por la ubicación de los recursos en disputa.

Es así que la historia nos permite ejemplificar lo señalado cuando hacemos referencia al continente africano con la explotación del caucho y consecuente masacre llevada a cabo por los belgas en el Congo, bajo el reinado de Leopoldo II, así como a lo señalado en abril de 2001 por la congresista Cynthia McKinney, en la audiencia sobre la intervención occidental en el saqueo de África, en la que señaló, “en el corazón del sufrimiento de África está Occidente, y, particularmente, el deseo de EEUU de tener acceso a los diamantes, petróleo, gas natural y otros valiosos recursos africanos. Occidente, y particularmente EEUU, han puesto en marcha una política de opresión, desestabilización y templanza, no por principios morales, sino por un deseo desatado de enriquecerse a costa de las fabulosas riquezas de África.”[1]

El ejemplo precedente nos abre paso hacia un sin fin de patrones, entre los cuales sin duda están las intervenciones militares desarrolladas por los romanos, los europeos en la conquista de América y Asia, la primera guerra sino-japonesa, la Primera y Segunda Guerra Mundial, la de Kuwait, Irak y tantos otros conflictos que, por estar alejados de los centros de poder más importantes pasan desapercibidos o son ocultados intencionalmente por los medios de comunicación, a nuestros ojos.

No es casual el haber nombrado en el párrafo anterior los conflictos centrados en Europa y en torno al Mediterráneo ya que durante siglos fue la zona geográfica en donde las potencias de la época buscaron satisfacer sus demandas para el desarrollo. Sin embargo, dicho escenario no ha sido el único y para el tema que nos convoca, haremos referencia, dentro del contexto de una mirada amplia de la Segunda Guerra Mundial, el desarrollo de las acciones en la zona del Océano Pacífico (1937-1945) iniciadas con la segunda guerra sino – japonesa y finalizadas con la rendición incondicional de Japón.

Desde hace un tiempo a la fecha, con la sola lectura de los medios de comunicación social de carácter masivo, no podría haber escapado para el lector general, el hecho que se está repitiendo un tema que, por nuestra posición de país ribereño del pacífico, nos incumbe y que se relaciona, por una parte, con que los Estados Unidos[2] de NA., Rusia y China, han volcado gran parte de sus intereses comerciales y por ende militares, hacia el Océano Pacífico y por otra, que antiguos problemas de soberanía territorial en la zona han comenzado a agitar las relaciones interestatales. Consecuente con ello, en esta columna trataremos de llamar la atención hacia el Pacífico como el escenario en donde se enfrentarán las ambiciones de las grandes potencias mundiales.

Iniciaremos este escrito con una somera descripción de Océano Pacífico y de lo que éste implica. Para ello debemos tener la capacidad para mirarlo desde dos perspectivas. La primera, los países y en especial sus poblaciones, que conforman sus riveras Este y Oeste, las cuales en sí mismas presentan claras diferencias y aquellos que por su condición de insulares, un total aproximado de más de 25.000 islas, se encuentran en su interior. La segunda mirada tiene que ver con los recursos que están contenidos en esta inmensa zona.

Por lo anterior, es necesario señalar que el Océano Pacífico cubre una superficie de 165.700.000 km2 y también un no despreciable volumen de 714.839.310 km3 de agua, espacio en el cual confluyen 53 países y territorios nacionales, lo que implica el posible acceso a él del 57, 1 % de la población mundial, que aproximadamente el 60% del comercio mundial se traslade por éste y que en sus riveras se encuentran países con un promisorio crecimiento económico como son China y Rusia.

Cabe hacer presente que en este vasto territorio, las naciones y territorios nacionales reconocidos por la convención del mar tienen derecho sobre la denominada Zona Económica Exclusiva, aspecto que, como se refleja en la lámina siguiente, conlleva un verdadero enjambre de posesiones que no siempre están libres de controversias, tales como las por los territorios de Takeshima[3], Senkaku[4], Kuriles, y el conocido archipiélago de las Spratlys, en donde confluyen los intereses de un número importante de países, entre muchos otros.

Desde el punto de vista de los recursos haliéuticos, y según se expresa en el artículo “La crisis mundial de la pesca: aguas silenciosas”, de National Geographic “Los océanos del planeta son sólo una sombra de lo que una vez fueron. Con algunas excepciones, como la excelente gestión de las pesquerías de Alaska, Islandia y Nueva Zelanda, el número de ejemplares en los mares es sólo una fracción de lo que eran hace un siglo. Los biólogos marinos difieren respecto a la magnitud del declive. Algunos opinan que las poblaciones de muchos grandes peces marinos han disminuido entre un 80 y un 90 %, mientras que otros afirman que la disminución no ha sido tan pronunciada. Pero todos coinciden en que, en la mayoría de los casos, hay demasiados barcos para tan pocos peces.”

Zonas Económicas Exclusivas[5]

  Finalmente, es imposible señalar que los intereses de las naciones sobre el área del Pacífico se refleja en su actuar ya sea de forma individual o cooperativa, en donde gracias a una visión geopolítica de futuro, Chile ha sabido tomar una posición expectante, claro está que sin llegar a contrapesar la posición de las grandes potencias. Muestra de ello está por una parte los en Tratados de Libre Comercio ya firmados por el Estado chileno con países de la rivera Este[6] y, al mismo tiempo, insiste en ampliar algunos ya existentes con potencias del Oeste[7].

Sin embargo, la maestría de los llamados a mover las piezas de este nuevo juego de ajedrez, tendrá que sortear difíciles situaciones entre las cuales destaca el despertar del poderío naval chino en el área, el dominio de un país de la Comunidad Europea – Francia – de la segunda ZEE del área con 7,5 millones de Km2 y finalmente, la evidente preocupación de los Estados Unidos de Norteamérica por ella, cuando deja de manifiesto que: “Por su tamaño, se puede afirmar que el Pacífico es el principio organizador de la superficie terrestre: ocupa un tercio de la misma y tiene el doble de tamaño que el Atlántico. Esto ayuda a entender, en parte, la decisión anunciada por el secretario de Defensa, Leon Panetta, de – desplazar para el 2020 el 60% de la flota al Pacífico, – rompiendo así el viejo 50/50. A pesar de todos los sofisticados buques y aeronaves que esto implica, Estados Unidos reconoce que – por sí solo no puede cumplir con su propósito de -salvaguardar el orden en el mar y – proteger el comercio en un tablero de estas dimensiones.”[8]

Considerando lo precedente, debemos estar atentos a los acontecimientos que tendrán como origen o escenario el Océano Pacífico ya que, esta vez, no somos unos observadores distantes de este complejo juego estratégico.

 


[1] Perkins John, The Secret History of the American Empire. Penguin Group: New York, 2007: pág 257-258

[2] El Mercurio, “Implicancias de una reorientación estratégica”, pág. A9, 29 julio de 2012.

[3] El Mercurio, “Tokio llevaría a Seúl a la Corte Internacional”, pág. A9, 12 Agosto de 2012

[4] The Guardian, “Senkaku islands dispute escalates as China sends out patrol ships”, 11 Septiembre 2012

 

[5] www.zonu.com/fullsize/2009-11-19-11199/Zonas-economicas-exclusivas-ZEE-en-Oceania-2009., vista el 11 Agosto de 2012

[6] Alianza del Pacífico de 28 de Abril de 2011

[7] El Mercurio, “la maratónica gira del Canciller Moreno en busca de más comercio e inversión en Asia”, pág. A10, 11 Agosto de 2012.

[8] El Mercurio, “Estados Unidos mueve sus fichas hacia el océano Pacífico, el nuevo tablero mundial”, 29 Julio de 2012.º