Empoderamiento de la ciudadanía y la seguridad internacional

Por Dr. Jaime Abedrapo

Desde la década de los noventa del siglo pasado, distintos autores han desarrollado la idea de otorgar derechos de participación a los ciudadanos en la toma de decisiones a todo nivel, bajo distintos tipos de argumentos y con ópticas ideológicas diferentes, sin embargo hoy se nos presenta como una interesante estrategia ciudadana para exigir derechos, a veces confundiendo ellos con reivindicaciones o aspiraciones.

Van Eyken (1990), Milton Friedmann (1992), Craigy Mayo (1994), o Rowlands (1997), entre otros, dieron vida a un cuerpo teórico que reconoce en el individuo el derecho a ser parte de su destino, para contrarrestar la visión o tendencia del “hombre masa”, carente de identidad y de capacidad de autogobernarse. La idea es otorgar a los ciudadanos la capacidad de “hacer”; para poder realizar y así sentirse en control de sus situaciones.

En una primera instancia el empowerment fue presentado como un desarrollo alternativo, que aspiraba al “empoderamiento” social y político en el sentido primario, en cuanto a que el Estado debía rendir cuentas a la sociedad civil y que, bajo la lógica de la autorregulación, la empresa privada debía aumentar  la responsabilidad social.

Siendo Occidente un primado del ethos liberal, es desde donde tiene mayor oportunidad la difusión del concepto de “empoderamiento”, en el sentido de evitar la desprotección de los individuos, sean estos indígenas, mujeres, minorías sexuales, o quien sea.

El hecho de transferir poder (político y económico a las personas) abre una puerta a la participación efectiva que permita cambios en la lógica ideológica contemporánea que caracteriza a la OMC, FMI y BM, respecto a las decisiones en asuntos de gobernanza mundial desde la ausencia de transparencia. Al respecto, Maritain nos advirtió que “…la palabra humanismo es un vocablo ambiguo. Lo que parece claro es que quien lo pronuncia compromete de golpe toda una metafísica y que, según haya o no en el hombre algo que respire por encima del tiempo y una personalidad cuyas necesidades más profundas superen todo el orden del universo, tendrá resonancias bien diferentes la idea que se forje del humanismo”[1].

Tras lo señalado por Maritain, la idea de empoderar se nos presenta, en última instancia, como una oportunidad de cambio de mentalidad a nivel mundial, relativo a crear espacios de inserción, por tanto, ser más inclusivos, lo que podría llevar la discusión a temas tan lejanos actualmente como el bien común en un contexto global. No obstante, lo que advertimos es que el “empoderamiento” en occidente ha estado más ligado a un proceso de traspaso incipiente de poder económico, que a su vez a traído consigo un exacerbamiento del individualismo.

Actualmente, desde el BM y otras organizaciones intergubernamentales presentan al concepto de empowerment como el camino para superar la pobreza internacional y asegurar los derechos esenciales de los ciudadanos en el mundo. Al respecto el BM señala: “…Refers broadly to the expansion of freedom of choice and action to shape one’s life. It implies control over resources and decisions… Empowerment is the expansion of assets and capabilities of poor people to participate in negotiate with, influence, control, and hold accountable institutions that affect their lives”[2].

Difícilmente alguien pueda cuestionar la cita anterior, sin embargo cabe hacer presente que el Banco Mundial es uno de los organismos intergubernamentales que más relación tiene con la vida de los millones de pobres que existen en el mundo, pero ninguno de ellos tiene la capacidad de participar o influir en las decisiones de esta institución. Es decir, desde esa perspectiva el empoderamiento no ha sido alcanzado (no es una realidad) y más bien se ha exhibido en demandas al interior de los Estados a través de movilizaciones sociales que amenazan con la desestabilización de los sistemas políticos y económicos, pero sin afectar demasiado la lógica de la gobernanza política y económica mundial.

Al respecto, debemos definir el Empowerment. Para ello nos remitiremos a Andreas Novy, quien dice que es dejar el poder y la autoridad a los subordinados y conferirles el sentimiento de que son dueños de su propio trabajo[3]. Esto desde el origen mismo del concepto, que nace del ámbito empresarial, en el interés de reformar las relaciones interpersonales y funcionales al interior de una compañía, siendo éste un proceso del desarrollo.

Por tanto la organización social aspira al cambio de las relaciones sociales y a la reforma del acceso al poder, en la que se pretende cambiar la arquitectura interior y exterior de la gobernanza mundial. En este sentido, el desarrollo no es ajeno y tiene mucho que ver con la actuación de nuestra propia personalidad[4].

Desde una perspectiva politológica, según Mariana Ballesteros, el empoderamiento es el proceso con el cual las personas al participar, se involucran en una serie de actividades y acciones orientadas al acceso a recursos propios y de la comunidad (material y simbólica) para el logro de objetivos determinados[5].Es posible que esta dimensión del empoderamiento no sea la más observada hasta ahora, ya que la idea/ concepto misma de comunidad es compleja de definir y consensuar en el actual sistema internacional.

Al respecto, desde la mirada de Oxfam internacional[6], el “empoderamiento” se haría una poderosa herramienta de inclusión en el caso a caso, es decir, según las características de cada actor social de los sitios a los que se pretende brindar capacidades a las personas para que se sientan dueñas de sus destinos.De hecho Oxfam ha desarrollado proyectos en los cuales aplica el concepto al que aludimos y luego evalúa cada uno de ellos en función de sus resultados. Ejemplo de esto es uno de seguridad alimentaria en el Sudán Occidental, en donde fue necesario generar una nueva estructura de representación a nivel de aldeas, que a su vez iban a conformar el Comité Central. Este proceso de participación mayor de las comunidades locales fue generando un mejor rendimiento de cuentas.

En definitiva, Oxfam observó que para otorgar una seguridad alimentaria básica, la solución no era el tipo de plantación, ni un crédito con ciertas condiciones, sino que en determinados lugares y bajo relaciones sociales específicas, era mejor impulsar un modelo de toma de decisiones participativo que diera sentido de pertenencia y legitimidad a las comunidades.

En otro caso, estudiado por Oxfam, de aplicación del concepto de empoderamiento en Brasil, Filipinas y Mozambique, el tema de la mejora de la calidad de vida de los “sin tierras” pasó porque el Estado decidiera otorgarles predios, para que ellos se sintieran con capacidad de ser agentes sociales con injerencia en las políticas de Gobierno. Luego de subsanar su situación periférica al sistema político, se observó que era propicio iniciar un debate técnico en relación al mejoramiento del sistema productivo y de la superación de la pobreza de esas personas.

Casos como estos suman más de veinte en la experiencia de Oxfam, de los cualesha intentado “empoderar” a las personas más desposeídas de distintos países, realidades sociales y culturales, obteniendo como conclusión que cada caso es diferente. Además de constatar que el “empoderamiento” no es sólo de la mujer u hombre en relación a su entorno más cercano, sino que también se da en el marco de las relaciones globales, ya que las actuales normas internacionales del comercio, medio ambiente, financieras, o acuerdos bilaterales, finalmente redundan en la vida de todos los habitantes del planeta. Por tanto tienen estrecha relación con la seguridad global.

 

[1] Maritain, J. Humanismo Integral. Ediciones Ercilla. Santiago de Chile, 1967. Pág 14.

[2] World Bank, Empowerment and Poverty Reduction (Edited by Narayua, Deepa) . Editorial World Bank, Washington DC, 2002. Pág. Xviii.

[3] Novy, A. “Empowerment”. Este académico es miembro del Departamento para el Desarrollo Urbano y Regional de la Universidad de Economía de Viena.  www.lateinomerika-studies.at/, del 15 de junio de 2005.

[4] Novy, Andreas. Op. Cit. Pág. 2

[5] Ballesteros, M. “Empoderamiento como Proceso Integral y Multidimensional”. A Takingtglobal Online Publication, de la Federación Universitaria de Buenos Aires, 2001. www.takingtglobal.org

[6] Oxfam es una red de ONG fundada en 1956, que tienen como objeto establecer un comercio justo a nivel mundial, además de impulsar proyectos de desarrollo sustentable en los países en vías de desarrollo.