Investigación, Seguridad y Defensa y “Sociedad del Conocimiento”

Por: Prof. Dr. Guillermo Bravo Acevedo

Esta comunicación se propone contribuir al debate sobre investigación en temas de seguridad y defensa en tiempos de la sociedad del conocimiento. Su contenido se refiere a la relación sociedad del conocimiento e investigación, la investigación en seguridad y defensa y sugerencias finales sobre nuevas líneas de investigación, sin la pretensión que ellas sean las únicas frente al problema propuesto.

1. La sociedad del conocimiento y  la investigación

El mundo de la modernidad desde la década de los noventa del siglo pasado, se ha caracterizado, entre otros aspectos, por la globalización, la tecnología, la comunicación y la información, lo que dio paso a la llamada “sociedad del conocimiento”, concepto que pretende dar cuenta del creciente valor económico y social del binomio conocimiento e información.

En este contexto, las instituciones de educación superior redimensionaron los espacios para la producción, difusión y transferencia del conocimiento, utilizando la investigación como factor clave del crecimiento, la competitividad y el empleo.

Como consecuencia, dichas instituciones han debido implementar un proceso académico que genere estrategias para potenciar la investigación, que diseñe formas para difundirla y que proponga alternativas para su asociación con la docencia.

El carácter instrumental de este proceso se identifica con la misión de generar y difundir conocimientos por medio de la investigación en todos los campos del saber. Al mismo tiempo, forma parte de los servicios que toda institución de educación superior presta a la comunidad entregando en sus planes de formación profesional competencias que permitan a los egresados contribuir al desarrollo cultural, social y económico de las sociedades.

Por otra parte, como el conocimiento progresa con la investigación y se desarrolla, generalmente, a través de estudios superiores de postgrado, son estos los responsables de fomentar y reforzar la innovación, la interdisciplinariedad y la transdisiciplinariedad de los programas de investigación.

Para cumplir con esta función, las universidades e instituciones de educación superior han debido asumir la investigación con dinamismo y creatividad, configurando diversas estrategias operacionales que produzcan conocimiento innovador y de calidad, el cual por medio de la transferencia de respuestas inmediatas a un mundo que vive en tiempo real.

2. La Investigación en Seguridad y  Defensa

El mundo globalizado, junto a la sociedad y economía del conocimiento y los avances tecnológicos en las comunicaciones, han sumado a los ya tradicionales temas que se investigaban en seguridad y defensa, nuevas temáticas cuyo perfil atenta contra el desarrollo de los Estados y su establidad democrática, tales como: el terrorismo, el crimen transnacional, el tráfico de armas, los desastres naturales, ataques de salud pública, la pobreza, la corrupción, entre otros.

Desde esa perspectiva, las autoridades encargadas del área científica del país han reconocido que la “…Estrategia de Innovación que ha impulsado el Gobierno en los últimos años, se orienta a construir en Chile una sociedad y economía basadas en el conocimiento y en este escenario, la política de defensa aparece como una condición necesaria para avanzar en el desarrollo del país.”[1]

No obstante, una de las áreas menos estudiadas en Chile es la de la defensa nacional y por lógica una de las más desconocidas para la sociedad, a pesar de que “…el Estado destina cada año del orden de 1.4% del PIB a este fin…”[2]

Por otra parte, un elemento característico de la sociedad globalizada es identificar al conocimiento como transferible, lo que implica asumir que es una mercancía, pero como no lo es, porque el conocimiento es intangible y no se transfiere de forma automática, la clave está en que puede ser entregado con valor agregado, vale decir, con indicaciones para que el receptor lo estudia, lo interprete, lo asimile, por medio de un texto, una información u otra formación de difusión.

Bajo la perspectiva de que el conocimiento es transferible, la ANEPE debe reflexionar sobre la construcción de los fundamentos teóricos, conceptuales, coherentes y lógicos que garanticen la comprensión del papel que le corresponde a la investigación en seguridad y defensa, en el contexto de la sociedad del conocimiento.

Las actividades de investigación en la ANEPE deben organizarse con el objetivo central de producir conocimiento para cubrir la demanda gubernamental y social dentro de los cambios estructurales que se experimentan en la sociedad globalizada. En otros términos, el conocimiento producido es un bien final incorporado desde el mundo académico, al sector estatal y social, lo cual permite que los resultados de la investigación se transferieran, como factor del desarrollo económico y social, como vía para proteger el territorio, a los ciudadanos y la mantención de la paz, como asimismo, para fortalecer las estrategias de seguridad que enfrenten adecuada y oportunamente un complejo espectro de amenazas.

La pregunta, entonces, se relaciona con los términos en que la ANEPE asume la creación del conocimiento que transferirá a la sociedad globalizada. Si se parte de la base de que el área de creación del conocimiento no tiene fronteras y que puede ser tan amplia como el conocimiento mismo, la lógica indica que la ANEPE debe agregar valor al conocimiento producido, para estar en condiciones de contribuir con conocimientos de alta calidad y competencia al desarrollo de la sociedad.

La complejidad que reviste esta nueva concepción de la investigación pone de relieve un problema central en la comunidad académica: ¿Qué tipo de investigación debe privilegiar la ANEPE?

  • En primer lugar, la base de la investigación debe dar solución a múltiples problemas, lo que significa priorizar aquellos en que se pueda aportar con los mejores resultados frente a los problemas estudiados.
  • En segundo lugar, la promoción de la investigación debe continuar y evaluarse permanentemente,  propiciando que los investigadores comprendan que el conocimiento producido exige altos niveles de excelencia y que es vital para la transferencia, en términos de valor agregado, en el proceso enseñanza aprendizaje del programa de postgrado que realizan.
  • En tercer lugar, para realizar proyectos de investigación se tiene que dar paso a un cambio de imaginario. Los académicos e investigadores de la Academia deben adecuar sus conceptos y su lenguaje a los nuevos modelos de creación de conocimiento que demanda la sociedad globalizada. En otras palabras deben evitar el reduccionismo, la generalización y privilegiar la innovación y la transversalidad.

No obstante, como el conocimiento no es estático, lo que hoy se considera innovativo, mañana se convertirá en conocimiento central, razón por la que se precisa de una estrategia de investigación que se vincule permanentemente con la docencia, por medio de un esquema de aprendizaje dinámico, cuya base sea la transferencia del conocimiento de manera continua.

  3. Nuevas lineas de investigación.

En tiempos de la modernidad y de la sociedad del conocimiento, nadie podría en duda que una de las misiones fundamentales de la ANEPE es optimizar el proceso de investigación propio con el propósito de producir conocimientos con valor agregado en materias de seguridad y defensa potenciando la formación de especialistas en sus programas de postgrado.

Considerando esta premisa, se puede señalar que en una sociedad que tiene como base el conocimiento, su producción prevalece en términos de aporte a la construcción de dicha sociedad con el fin de definir estrategias que le permitan evolucionar hacia un modelo investigación-docencia, que incorpore o transfiera el conocimiento fortaleciendo los procesos de formación profesional y entregando conocimiento relevante, de calidad e innovativo.

Si la ANEPE sigue estas directrices la investigación de la Academia podría participar en la construcción de la sociedad del conocimiento en las áreas de seguridad y defensa, respecto de los desafíos del contexto nacional e internacional y además, “…informar adecuadamente a la sociedad civil respecto de las orientaciones que el país habrá de seguir en un ámbito tan importante como es el de la seguridad y defensa”[3].

El texto de la propuesta presidencial sobre estrategia de seguridad y defensa propone, además, que , “La seguridad es una de las condiciones fundamentales para el desarrollo del país y un aspecto clave para el bienestar de las personas”[4], por tanto se convierte en una orientación de lo que debe ser la investigación en la ANEPE.

Sobre esta base, y sin querer agotar los temas o líneas de investigación, es posible diseñar programas de investigación que sean multipropósitos con respecto de las actividades investigativas que debieran llevar adelante académicos y alumnos de postgrado de la Academia.

Entre estos programas de investigación se sugieren:

  1.     Estudios sobre seguridad regional en el nuevo siglo. Este programa tiene su base en que los cambios democráticos e institucionales en los países de la región no han alterado el panorama de las amenazas tradicionales, muy por contrario, ha surgido una amenaza múltiple que se relaciona con “preocupaciones o amenazas transnacionales” ligadas a redes cooperativas para combatir el crimen organizado en países de América del Sur.
  1.   Movimientos migratorios globalizados como amenaza social, económica y geopolítica. En la actualidad la migración de millones de personas se ha convertido en una estrategia de subsistencia generalizada, pues los migrantes buscan mejorescondiciones de vida en países desarrollados o en vías de desarrollo, lo cual genera en el país recpetor una serie de problemas de orden social, económico, político y cultural. En esa perspectiva,la migración se cruza con la seguridad multidimensional configurando una serie de amenazas ligadas al fenómeno tales como los migrantes ilegales, los mercados de trabajo informales, la prostitución, el narcotráfico y otros de naturaleza similar.
  1. Estrategia Nacional de seguridad asociada a un sistema de cooperación regional. El concepto de seguridad implica salvagaurdar la soberanía e integraidad del territorio nacional, desarrollar la libertad de sus habitantes permitiendo su actividad personal, económica y social en un sistema de convivencia social. Por otra parte, supone la participación y sostenimiento de un sistema regional cooperativo para alcanzar la paz, el desarrollo humano de las sociedades, la democracia y la libertad teniendo como base instituciones sociales y gubernamentales.

Frente a la sociedad del conocimiento, la ANEPE debe orientar el futuro de la investigación hacia una forma estructurada, realista y transformadora. Más que una reproducción del pasado y una extrapolación lineal del presente, dicha orientación debe explorar alternativas de cambio e innovación frente a la actual situación, planteando escenarios de seguridad y defensa reales.


[1]  http://www.conicyt.cl/573/article-34266.html, consultada 30 de agsoto de 2012.

[3] GOBIERNO DE CHILE, Consulta de S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera Echenique, al Honorable Senado de la República sobre la “Estrategia Nacional de Seguridad y Defensa”. 2012-2014, Santiago, 09 de agosto de 2012. p. 6.

[4] Op. cit. 2012, p. 8.