La Corte Internacional de Justicia y la demanda boliviana

Por:  Prof. Jeannette Irigoin Barrenne

El 24 de abril de 2013 el Canciller Choquehuanca del Estado Plurinacional de Bolivia ha formulado una declaración en el frontis del Carnegie Palace, sede de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya manifestando que había presentado un procedimiento contra Chile en relación a la obligación de Chile de negociar “ un acceso soberano de Bolivia al Océano Pacífico”. [1]

La opinión de algunos especialistas chilenos respecto a esta solicitud es de lo más variada: desde aquellos que manifiestan sin más la incompetencia de la CIJ para  ver esta petición hasta los que consideran que es improcedente esta gestión del Estado Plurinacional de Bolivia debido a que la Carta de Naciones Unidas tiene como principios básicos del Artículo 2  numeral 7 el  no estar autorizada “a intervenir  en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados, ni obligará a los Miembros a someter dichos asuntos a procedimientos de arreglo conforme a la presente Carta”… llegando a sostener el Profesor José Rodríguez Elizondo que Bolivia se expone a una demanda reconvencional  de acuerdo al Artículo 68 del Reglamento de la CIJ.[2]

Según un diplomático boliviano, en un encuentro binacional de académicos,  diplomáticos y ex autoridades de ambos países, encontró en Chile una subestimación a la demanda marítima boliviana  y le sorprendió la reacción de la gran mayoría de los candidatos a la presidencia de Chile que expresaron una contundente negativa a reconocer la existencia de un problema y la clara y firme posición del Presidente Piñera, quien afirmó que usará  todas las posibilidades que le brinda el derecho Internacional para defender el territorio chileno y que no cederá soberanía a ningún país.

La posición boliviana sostiene que antes y después del tratado de 1904, Chile se comprometió en varias oportunidades a ceder una salida al mar para Bolivia y es por esto que la petición de Bolivia a la Corte establece que el objeto de la controversia se basa en:

–          La existencia de una obligación

–          El incumplimiento de esa obligación por parte de Chile, y

–          El deber de Chile de cumplir con esa obligación.  [3]

En vista de que se ha fijado el 12 de junio para que se presenten antela CIJ  en La Haya los agentes de Chile y Bolivia, el Presidente Sebastián Piñera ha designado al actual embajador de Chile en Estados Unidos, Felipe Bulnes, como agente que representará a Chile antela CIJ. Con anterioridad el gobierno plurinacional de Bolivia había nombrado como su agente al ex Presidente boliviano Eduardo Rodríguez.

El mandatario indicó que en este caso, la posición de Chile “ha sido fuerte, firme y clara. “Tenemos un tratado de límites, que es un tratado de paz, amistad y límites del año 1904, que fue válidamente celebrado, se encuentra plenamente vigente y, como es natural, Chile lo cumple y lo seguirá cumpliendo”.

Del mismo modo, aseguró que “tenemos de nuestro lado los hechos y el derecho y, por tanto, tenemos una firme convicción que la demanda boliviana no tiene fundamentos”.

El Embajador Bulnes planteó que “tengo la profunda convicción que a Chile le asisten la plenitud de derechos. Vale decir que Bolivia tiene expectativas, tiene aspiraciones, pero ninguna de ellas le da título para exigir a Chile nada de nuestro territorio y nada de nuestro mar, por lo tanto, asumo esta tarea con un profundo orgullo y también con una profunda convicción respecto a nuestras posibilidades frente a este juicio”, y expresó que “voy a dedicar mis mejores esfuerzos, voluntad y tiempo a defender los intereses de Chile en esta causa y sin perjuicio de continuar mi labor como embajador, para lo cual la Cancillería  me ha dado todas las facilidades del caso”, por tanto, también seguirá a cargo de la misión chilena en Washington.

El ministro de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno, junto con señalar su satisfacción por la inclusión del ex ministro de Justicia y de Educación en esta tarea, afirmó que “es una persona ampliamente conocida, tiene una gran experiencia en materia de derecho y además ha ocupado varios de los más altos cargos de nuestro país y estoy seguro que va a poder comandar este equipo en una forma muy positiva para los intereses de nuestra patria”.

El Canciller Moreno indicó que para la labor de Bulnes “vamos a trabajar muy estrechamente, esto es algo que va a iniciarse durante este gobierno pero que va a continuar en los gobiernos que continúan y que va a ser una tarea que vamos a asumir tal como lo hemos hecho en otras oportunidades: mirando siempre el bien del país como una tarea de Estado y vamos a pedir la colaboración en esto a todos los sectores”.[4]

Sin embargo, el exjefe de la bancada del Movimiento Al Socialismo (MAS), en Bolivia, Roberto Rojas, cuestionó la decisión del gobierno chileno, de designar a un agente que cumple funciones de embajador en los Estados Unidos, puesto que según su criterio,  los intereses  del Presidente chileno serian políticos.

Tienen todo el derecho de determinar como agente al embajador, pero al parecer es político porque saben que nosotros no estamos con buenas relaciones con Estados Unidos y fue a propósito que hicieron esa designación”, remarcó Rojas.

Por su parte, el diputado boliviano de Convergencia Nacional (CN), Antonio Flores, compartió el criterio de su colega oficialista, y espera que Bulnes no manipule la justicia norteamericana para proceder el litigio.

“Es sistemático, (la decisión) porque el Gobierno chileno primero vio en la situación en la que nos encontramos con Estados Unidos, además de la expulsión de Usaid del país por el gobierno de Evo Morales y Chile tiene que elegir al embajador de Estados Unidos para que asuma la defensa ante La Haya. Ojalá que el poder norteamericano no se dé la manipulación de la justicia que se puede implantar ante la justicia de La Haya porque eso sería censurable”, especificó.

Felipe Bulnes, tras ser posesionado dijo que las expectativas bolivianas no se constituyen en un derecho para exigir que se les otorgue una salida soberana al mar. “Bolivia tiene expectativas, tiene aspiraciones, pero ninguna de ellas le da título para exigir a Chile nada de nuestro territorio y nada de nuestro mar”, dijo a los periodistas tras asumir el cargo en Santiago.[5]

Según el Presidente  Piñera, la demanda que Bolivia presentó en La Haya el 24 de abril tiene un origen en la política interna boliviana: “Ellos estaban obligados a hacer algo” ante la nueva Constitución que aprobaron. En 2009 estableció el derecho irrenunciable e imprescriptible de Bolivia a una salida soberana al Pacifico.

La reforma fijó además, un plazo de 4 años, que vence a finales de 2013, para que Bolivia denuncie o renegocie cualquier tratado que esté en contradicción con esa Constitución, apuntó Piñera.

Y respecto a una supuesta animadversión de Morales contra él, el Presidente Piñera afirmó que el Mandatario boliviano se contradice en sus declaraciones.[6]

Un somero análisis de la solicitud boliviana ante la CIJ nos permite distinguir  las decisiones que puede tomar la CIJ respecto a la petición boliviana:

  • ·        La CIJ debe decidir primero su propia competencia, de acuerdo al artículo 36 del Estatuto de la CIJ que señala“…la jurisdicción de la Corte en todas las controversias de orden jurídico que versen sobre….”

Y nos encontramos en la situación que Chile no reconoce tener  controversia con Bolivia, puesto que  consideramos plenamente vigente el Tratado de 1904 y su cumplimiento.

  • ·        La CIJ debe entrar después de establecer su propia  jurisdicción a conocer del fondo de la petición boliviana, y es muy extraña y nada de frecuente que pueda el Derecho Internacional reconocer la obligación de negociar, sobre todo con un resultado previsto, la salida del Estado Plurinacional de Bolivia al Océano Pacífico.

 

  • ·        Además Bolivia ha invocado los ofrecimientos anteriores de Chile en distintas épocas y diferentes gobiernos sin que se haya alcanzado un resultado favorable para Bolivia, lo que constituiría una promesa, acto jurídico unilateral que es fuente contemporánea o moderna del Derecho Internacional, siempre que se pueda probar que se ha creado esta obligación lo que nos lleva a una larga e intensa discusión técnica jurídica que escapa a este somero análisis de la situación.

En resumen, sólo nos resta esperar la reunión de los agentes de Chile y Bolivia el 12 de junio de 2013 con el Presidente de la CIJ y según lo que ahí se determine, iniciar nuevamente el desarrollo de un largo proceso jurídico que los chilenos  hemos experimentado con el Caso de delimitación marítima Chile/Perú ante la CIJ y cuyo Fallo esperamos en las próximas semanas.

 


[1] International Court of Justice. Press Release, Unofficial Nº 2013/11. 24 April 2013.

[2] Revista “Realidad y Perspectivas”. Facultad de Derecho, Universidad de Chile. Nº 19, abril de 2013.

[3]La Tercera. “La subestimación de Chile a la demanda marítima boliviana “Andrés Guzmán Escobari  (diplomático boliviano). 2 de mayo de 2013

[4] Diario Financiero.  Santiago de Chile, 7 de mayo 2013.

[5] El Diario. (Política)La Paz, Bolivia 7 de mayo de 2013

[6] por EFE, Nación.cl  Miércoles 8 de mayo de 2013