Por Alejandro Salas Maturana1, 13 de abril 2020

Siempre llama la atención, el debate que se produce en torno a la aprobación de las fuerzas armadas por parte de la ciudadanía, en especial cuando está en desarrollo una crisis en la cual deben involucrarse por mandato constitucional, en la medida que el Gobierno así lo considera necesario.

Más allá de la validez que se le den a las encuestas que incluyen el ítem fuerzas armadas, siempre surgen diversas opiniones, muchas veces sin una mirada más amplia que entregue una visión dentro de un espacio de tiempo que contribuya a tener un cuadro más integral de la opinión ciudadana. Por ello, observar la aprobación ciudadana de las fuerzas armadas sin otras referencias comparativas, genera un sesgo que podría provocar una percepción equivocada en quienes analizan y comentan los resultados de una o más encuestas. Asimismo, obtener conclusiones a partir de un solo instrumento de medición también provoca sesgos y deducciones con antecedentes incompletos.

Por ello, es necesario mirar en contexto la encuesta CADEM de la primera semana de abril de este año, en la cual se constata un significativo incremento de la aprobación ciudadana de las fuerzas armadas, y que muestra la fotografía del momento, la que muy probablemente sea resultado de la valoración que la ciudadanía le da al trabajo que las instituciones de la Defensa Nacional están ejecutando durante el desarrollo del Estado de Catástrofe declarado por el Gobierno el 19 de marzo recién pasado.

Sin cuestionar el método que lleva a los resultados de dicha encuesta, vale señalar que dicha medición proporciona una referencia útil para formarse una idea de lo que la ciudadanía percibe respecto de la labor que por mandato constitucional las fuerzas armadas realizan. Sin embargo, en nuestra opinión, este resultado por si solo no permite disponer de un cuadro concluyente. Menos aún sirve para proyectar el comportamiento futuro de este instrumento.

En dicho sentido, tenemos tres maneras de observar los datos que la CADEM entrega. En primer lugar, mirar los resultados generados en un período de tiempo, en este caso desde enero de 2019 a la fecha, analizando las tendencias producidas, y explorando los efectos de la contingencia en dichos productos. En segundo lugar, comparar los resultados obtenidos por las fuerzas armadas, con aquellos obtenidos por otras instituciones permanentes del Estado en el mismo período, que representen ámbitos relevantes del quehacer público nacional. Por último, comparar los resultados de la encuesta CADEM con otros sondeos, para examinar las tendencias de opinión sobre varias instituciones observadas en la mencionada medición semanal.

En el primer caso, estudiando los resultados de las mediciones realizadas desde enero de 2019 hasta abril de 2020, vemos que el promedio obtenido por las fuerzas armadas en conjunto fue 58%. En él, el aspecto más relevante que lo afecta es la baja valoración que obtiene el Ejército (promedio de 49%) en aquellos meses en que se dieron a conocer las irregularidades que son de público conocimiento. Los resultados bajo 50 % de dicha Institución fueron abril de 2019 (45%), julio de 2019 (43%), diciembre de 2019 (43%), enero (43%), febrero (39%) y marzo de 2020 (41%).

Si vamos específicamente al momento inmediato post 18 de octubre de 2019, particularmente en la encuesta del 25 de ese mes, solo se midieron el Ejército y la Marina (ambos con 47%). El 4 de noviembre, el Ejército es medido junto con Carabineros por su actuación en las calles, en la cual el 69% de los encuestados opinó que ambas instituciones usaron excesivamente la fuerza. El 11, 15 y el 22 de noviembre de 2019 las fuerzas armadas no son medidas y, el 29 de noviembre de ese año, solo el 41% de los encuestados aprueba la presencia del Ejército en las calles. En la siguiente medición del 4 de diciembre de 2019, el Ejército recibe 43% de aprobación, seguramente como consecuencia del estallido del 18-O y otras circunstancias judiciales, a diferencia de la Marina y la Fuerza Aérea que recibieron 51 y 50% respectivamente.

En los tres primeros meses del año 2020 la tendencia del mes anterior se mantiene con algunas variaciones hacia la baja. El Ejército tuvo 43% en enero, 39% en febrero y 41% en marzo. La Marina 57% en enero, 56% en febrero y 51% en marzo. En tanto la Fuerza Aérea 53% en enero, 54% en febrero y 50% en marzo. En este período, la valoración promedio de las fuerzas armadas alcanzó el 50%.

La situación descrita tiene un vuelco importante después de la declaración de Estado de Catástrofe por el COVID 19, porque la valoración ciudadana a las fuerzas armadas alcanzó el 62% en promedio, lo que representa un alza de 12% respecto del promedio de los tres primeros meses del año. (Ejército 60%, la Armada y la Fuerza Aérea 63% cada uno).

Todo lo descrito, nos conduce a una conclusión inequívoca. La valoración ciudadana de las fuerzas armadas varía en directa relación con la percepción que se produce como consecuencia de situaciones coyunturales que las afectan o, que puedan impactar positiva o negativamente a la población. En este plano, afirmar que la aprobación ciudadana de las instituciones de la Defensa podría ser más positiva si son sometidas a profundas reformas no tiene suficiente sustento, porque reformadas o no, la población las juzga en base a su desempeño en beneficio de la ciudadanía.

Ejemplo notable de lo expresado, es el resultado que obtuvo bomberos en la encuesta post 18-O (99%), como consecuencia de la intensa actividad y trabajo que realizaron particularmente en la primera semana del llamado estallido social. Después de esa ocasión, dicha Institución no volvió a aparecer en las encuestas realizadas por CADEM.

Al comparar la valoración ciudadana de las fuerzas armadas con otras instituciones del Estado, se aprecia que sin importar las circunstancias, las instituciones de la Defensa están entre las mejor evaluadas por la población nacional. Ello queda demostrado en la siguiente comparación, en la que se consideraron instituciones de servicio público del Estado, a la Iglesia Católica y al Congreso Nacional. Tomando también el mismo período de medición de la encuesta CADEM utilizado para las fuerzas armadas, vemos que el promedio calculado para cada organización nombrada nos conduce al siguiente orden comparativo.


Fuente: Encuesta CADEM. https://www.cadem.cl/encuestas/

Como se puede observar, las instituciones vinculadas a la Seguridad y Defensa de Chile están entre las más valoradas por la ciudadanía, con diferencias de 26 hasta 41% con otras instituciones, sin considerar a Carabineros de Chile (10% menos que las FF.AA) y a la PDI (14% más que las FF.AA). Es importante agregar que, este resultado obedece a una tendencia mantenida en un período de tiempo de catorce meses. Entonces, más allá de la contingencia que generó variaciones positivas y negativas de acuerdo a la percepción de la gente como consecuencia de situaciones judiciales y los hechos del 18 de octubre y posterior, hay un nivel de confianza que reconoce el valor y el trabajo de las fuerzas armadas en beneficio de quienes habitan el territorio nacional.

A pesar de que otras encuestas disponibles obedecen a momentos específicos en el tiempo, también proporcionan una visión que complementa los datos ya presentados y, más allá de la diferencia en sus valores, su utilidad es que permite verificar las tendencias ya mostradas en la Encuesta CADEM.

En primer lugar, los datos obtenidos del “Latinobarómetro” en su encuesta de confianza en instituciones por país 2018, muestra para Chile el siguiente resultado:


Fuente: Latinbarómetro.org Informe 2018, Página 55.

Como se puede observar, no hay una coincidencia exacta de su resultado en comparación con los resultados de la Encuesta CADEM, aunque sí una similitud importante. Las fuerzas armadas y la policía son las que generaban en ese año mayor confianza, a una apreciable distancia de la Iglesia Católica, el Poder Judicial y el Congreso, marcando similar tendencia que CADEM (entre 26 y 36 puntos de diferencia).

A su vez, la “Encuesta MORI” de mayo de 2019, también midió la confianza en las instituciones, con los siguientes resultados:


Fuente: Barómetro de la Política CERC-MORI, mayo 2019.

En esta encuesta, la tendencia hacia una mayor confianza en la PDI, Carabineros de Chile y en las fuerzas armadas se mantiene en comparación con las otras instituciones medidas, con diferencias de entre 15 y 21 puntos entre las fuerzas armadas y el Poder Judicial, la Iglesia Católica y el Congreso.

Por último, los datos entregados por la “Encuesta CEP” de diciembre de 2019 respecto a la confianza en las instituciones son los que se muestran a continuación:


Fuente: Estudio Nacional de Opinión Pública N° 84. Diciembre 2019

Como es posible observar, la tendencia de mayor confianza en las fuerzas armadas sobre otras instituciones religiosas y del Estado, más allá de los valores obtenidos, se mantiene. Lo anterior, con valores que están entre 10 y 21 puntos de diferencia. Más allá entonces, de los distintos momentos en que se obtuvieron los datos señalados, lo interesante de ellos, es la tendencia que permite constatar que las fuerzas armadas están entre las instituciones que cuentan con la mayor confianza ciudadana.

Todos los datos presentados sustentan una realidad que da cuenta de lo que la ciudadanía siente en relación a nuestras fuerzas armadas, percepción que va más allá de la contingencia que genera las variaciones positivas o negativas en los instrumentos aplicados. La revisión realizada, demuestra también que, como instituciones permanentes y fundamentales para la Seguridad y Defensa de la República, ejecutan a cabalidad el mandato constitucional que se les ha encomendado, sujetas a la subordinación de las autoridades políticas que nos gobiernan, sin importar la tendencia política que tengan. Ello, la ciudadanía lo observa y reconoce.

 

1 Académico e investigador CIEE-ANEPE.