Nueva Ley de Financiamiento de las FF.AA: Potencial Inyección de Recursos Estructurales para las Universidades y Empresa Chilenas

Por: SERGIO E. QUIJADA,  PhD Modelamiento y Simulación, IMP.

En el contexto del financiamiento de las capacidades estratégicas de las FF.AA, cabe precisar que en lo esencial, el Estado de Chile a través de las adquisiciones de sistemas para la defensa, realiza una inversión, más que materializar un gasto en sistema de alta sofisticación técnica.

En efecto, las  FF.AA  adquieren sistemas de defensa y no  sistemas de armas. La distinción no resulta meramente semántica, sino que conlleva un análisis profundo, respecto a los beneficios que tiene para Chile, el mantener FF.AA con un alto grado de alistamiento profesional, equipada con sistemas acordes a las misiones que le impone la sociedad, por medio de sus autoridades políticas.

Así entonces, las adquisiciones de defensa, son inversiones en sistemas que permiten el actuar en tres vectores; el primero basado en el desarrollo del país a través de la protección de su soberanía territorial; el segundo orientado en el   apoyo a la población en situaciones, que van más allá de las emergencias y catástrofes, como lo demuestra entre otros, el  empleo del Hospital Militar de Campaña del Ejército de Chile; y finalmente, permitir a las autoridades actuar en el contexto internacional, por medio de la participación de unidades militares  y delegados de defensa, en diferentes  zonas geográficas donde se desarrollan crisis humanitarias y/o conflictos bélicos.

¿Qué falta para transformar una nueva Ley de Financiamiento de las FF.AA en una oportunidad para Chile?

La búsqueda de mecanismos alternativos, para reemplazar los efectos que tiene en CODELCO la actual ley de financiamiento de las FF.AA, implica que la discusión no debiera estar centrada solo en el piso presupuestario y los  mecanismos para materializar el financiamiento en ciclos anuales o plurianuales, sino que también, en identificar cómo incorporamos a las universidades y empresas nacionales, en las investigaciones y desarrollos tecnológicos de sistemas de defensa no letales, que permitan que al menos  un 50% de la actual inversión en defensa, sea realizada en Chile, y no continuar con la totalidad de la inversión, financiando la investigación y desarrollo en sistemas de defensa,  diseñados y construidos en el exterior.

Son múltiples las áreas, en donde profesores de institutos tecnológicos y universidades chilenas, en paralelo con empresarios y emprendedores chilenos, pueden desarrollar, actualizar, mantener e innovar en sistemas logísticos, mecatrónicas, software, comunicaciones, robótica, inteligencia artificial, hardware, entre otras muchas tecnologías, que permitan contribuir para que en Chile, alejemos al fantasma de los ciclos de desarrollo económico basado en los commodities.

Lo anterior, permitiría la incorporación de un  vector ausente en el desarrollo productivo nacional con un impacto estructural en nuestro sistema económico, el cual es de responsabilidad específica de instituciones como el Ministerio de Economía, CORFO, SOFOFA y las mismas FF.AA entre otras, en donde la inversión en defensa, implicaría una inyección de recursos estructurales a las universidades y empresas chilenas,  generando patentes, creando nuevos puestos de trabajo para chilenos, incrementando la producción científica nacional, mejorando la calidad de la educación por medio de la búsqueda de nuevos ingenios tecnológicos, y paralelamente generando una sostenibilidad interna,  a los cada vez más sofisticados sistemas de defensa de las FF.AA.

En síntesis, una nueva Ley de Financiamiento de las FF.AA, formulada con normas explícitas y concretas, orientadas a que un porcentaje significativo de las investigaciones, desarrollos, adquisiciones y mantenimientos, de los sistemas logísticos, comunicaciones, transportes, computacionales, entre otros, deben ser realizados en Chile, podría producir un cambio estructural en la economía nacional, con los efectos directos de sostener FF.AA más ágiles, efectivas y no dependientes estructuralmente de tecnologías foráneas.