TRATADOS DE LIBRE COMERCIO – DESARROLLO Y SEGURIDAD NACIONAL

 

Christian A. Schmidt, Ph.D. (MIT)

Investigador Asociado CEE

Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE)

 

Chile, país de características insulares situado en la parte occidental más austral de América con una costa de 4.500 Kmt. frente al océano Pacífico, espacio marítimo, con las mejores proyecciones económicas de la tierra, con un producto geográfico bruto de US$203.000 millones y con una muy alta dependencia de su comercio exterior, requiere consolidar un crecimiento de su producto acelerado, estable, seguro y soberano para convertirse en país desarrollado.

 Para lograrlo, durante los últimos 20 años, ha tomado modernas e importantes medidas de carácter económico y político como son el manejo responsable de su micro y macro economía, el manejo de sus cuentas nacionales en equilibrio, la rebaja de aranceles,  la apertura de sus mercados al comercio internacional y muchas otras, que  han permitido al país cerrar importantes y vitales asociaciones de libre comercio con 58 países de Europa, America y Asia lo que equivale al 83% del PIB mundial. El último es el firmado con Turquía el 1 de Marzo de 2011.

 Las asociaciones  de libre comercio con las economías mas grandes del planeta abren insospechadas oportunidades y beneficios para la economía nacional, pero también presentan enormes desafíos, riesgos y obligaciones  que deben  cumplirse, aplicando no solo adecuadas políticas tecnológicas, comerciales, y económicas, sino también de seguridad y defensa que permitan a las primeras ponerse en ejecución con efectividad, estabilidad y seguridad en un ambiente mundial muy cambiante y plagado de amenazas, incertidumbres y riesgos.

 Aunque es evidente, es del caso reiterar una vez más, que no existe desarrollo sin seguridad y defensa y por lo tanto, una parte del producto, debe gastarse en este último rubro, estableciéndose en el país claras y definidas políticas y actividades de defensa que complementen las políticas y compromisos, comerciales, económicos y políticos  que soberanamente el país se ha comprometido a cumplir con los países y organizaciones signatarias de los acuerdos comerciales de libre comercio, pero fundamentalmente, para asegurar el éxito,  estable, seguro y creciente de beneficios para el país derivados de estos importantes esfuerzos comerciales, económicos y políticos.

 El comercio internacional, el transporte de mercaderías y el intercambio de bienes y servicios de la economía globalizada están subordinados al balance de poder mundial y a la situación general y particular de cada país.  Entre las amenazas para el desarrollo de Chile se cuentan el narcotráfico, la piratería, la delincuencia, el terrorismo y otras que en gran parte no difieren de las que se presentan para otros países de tamaño similar y que para su control y defensa, requieren tanto los esfuerzos individuales del país como el asociado con otros países amigos. 

 Para el caso del comercio internacional de Chile, donde alrededor del 80% de nuestro comercio internacional se realiza por mar, la estrategia y actividades de la Armada Nacional para la defensa de nuestro vasto territorio oceánico y soberanía, protección de nuestras vías de comunicaciones e intereses marítimos, como también de apoyo a las actividades y política exterior del país es esencial y fundamental.

 En un mundo con economía globalizada, con un balance de poder mundial monopolar liderado por los Estados Unidos de Norteamérica, con amenazas asimétricas para el comercio,  seguridad  y defensa del país, con la economía nacional abierta y fuertemente dependiente de su comercio internacional, con un gasto en defensa decreciente y difícil de financiar, aparece de gran importancia, interés y beneficio para la simbiosis del desarrollo político, económico y de la seguridad nacional de Chile, perfeccionar los compromisos de tipo político, económicas y comerciales que ha asumido el país al firmas las múltiples asociaciones de libre comercio, explorando y utilizando el mecanismo de los  acuerdos de seguridad o alianzas militares con países amigos, con los cuales se compartan principios, valores e intereses comerciales, económicos, políticos y de seguridad regional y mundial. 

Las alianzas militares y acuerdos de seguridad, realizadas dentro de un marco de respeto a la soberanía e independencia de las partes normalmente son económicamente muy beneficiosos para los países de menor tamaño relativo, ya que aumentan la seguridad nacional con una disminución de la carga económica requerida para financiar el gasto en defensa.

 Santiago, 4 de Noviembre de 2011.