Una visión del Trans Paciflic Partnership para Chile

Por: Andrés Osorio Granifo

          Carlos Ojeda Bennett

 

 

Al finalizar la XIX ronda de negociación del Trans Paciflic Partnership (TPP), en agosto recién pasado, los ministros y secretario de comercio de los 12 países integrantes – Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam – que representan el 40% del comercio global, manifestaron el deseo de firmar los puntos acordados en la próxima cumbre de la APEC, a desarrollarse en octubre del presente año. Algunas de las materias consensuadas tienen relación con el Comercio de Bienes, Reglas de Origen, Servicio Financiero e Inversiones, entre otras.

Si bien es cierto, este convenio representaría nuevas oportunidades de apertura comercial para sus miembros, también traería asociadas dificultades que tensionan su avance. En el caso nacional, esto ha generado desconfianza en los organismos gremiales por el desconocimiento técnico de sus contenidos. Ante este escenario, la SOFOFA presentaría un informe al gobierno demostrando su disconformidad frente a cómo se está llevando a cabo el proceso[1].

Por otra parte, Patricio Ojeda, Subeditor de Economía del Diario Financiero[2], señala los posibles perjuicios que lo anterior ocasionaría al TLC con EE.UU., derivado de los nuevos y más exigentes estándares propuestos por éste en el TPP. Asimismo, Ojeda manifiesta los efectos negativos que se podrían generar en las relaciones comerciales entre Chile y China, ya que el país asiático se negó a participar en este acuerdo transpacífico.

No obstante, Álvaro Jana, director de DIRECOM (Ministerio de Relaciones Exteriores), declaró en Pulso[3] que los acuerdos logrados en Brunei beneficiarán a Chile al entregarle mayor acceso al mercado a través de un aceleramiento del calendario de desgravamen arancelario, además de la inclusión de bienes que no fueron considerados inicialmente. Junto a lo anterior, se suman medidas regulatorias positivas basadas en predictibilidad y certeza en las reglas del juego, mejoras al comercio incluyendo nuevos estándares en materia laboral y medio ambiental. Finalmente, aclara que el TPP no afectará los TLC suscritos con anterioridad, aplicándose para ello el principio de coexistencia.

Desde una perspectiva internacional, EE.UU. pretende apresurar las negociaciones firmando los avances del TPP en la próxima Cumbre de la APEC. La prisa se debe, principalmente, a la venta de petróleo de Rusia a China por U$ 270.000 millones, durante los próximos 25 años[4], permitiéndole, a este último generar una posición geoestratégica importante en el área.

En respuesta a la posible amenaza económica-militar de China, EE.UU. proyecta que el TPP tome un doble giro estratégico, influyendo tanto en la economía como en la seguridad y defensa de los países miembros. De acuerdo al primer ámbito, la idea es formar un área de libre comercio para forjar una potencia geoeconómica. Con respecto al segundo ámbito, EE.UU., pretende formar un espacio de “carácter militar defensivo”, siendo una especie de “OTAN del Pacífico”, vinculando las fuerzas armas de los países integrantes del TPP[5].

Por último, se discute la viabilidad de la Alianza del Pacifico (AP). Si bien, ambas organizaciones buscan la integración económica con Asia en materias relacionadas a la circulación de trabajadores, estudiantes y negocios entre los países así como un mercado de valores integrado y mayores oportunidades para los inversionistas[6]; el problema se centra en los posibles obstáculos que esta nueva organización podría poner a otros bloques regionales.

En resumen, con el surgimiento del TPP., se proyecta un escenario difuso y complejo a nivel nacional e internacional. Factores como la desinformación de los gremios con respecto a este acuerdo, los difíciles cálculos de los costos y beneficios, los elevados estándares con relación al TLC ya existente, la negativa de China de participar y su posicionamiento geoestratégico así como la viabilidad de la AP; podrían traer consecuencias importantes al comercio y a la esfera de seguridad en la región. Por ahora, sólo queda esperar la explicitación de los límites de los acuerdos a ser concretados en la próxima Cumbre de la APEC en Bali, momento elegido para cerrar la cuarta parte de este tratado y, a partir de allí, prospectar los escenarios futuros que impactarán a nuestro país

 

 



[1] Cerda, Gonzalo. Gremios preocupados por TPP: SOFOFA presentará informe técnico al gobierno. Diario Financiero [en línea]. Consulta realizada el día viernes 6 de septiembre de 2013. Disponible en http://www.df.cl/gremios-preocupados-por-tpp-sofofa-presentara-informe-tecnico-al-gobierno/prontus_df/2013-08-14/204852.html.

[2]  Ojeda, Patricio. “Con el TPP se verían seriamente dañados los equilibrios alcanzados en el TLC con EEUU”. Diario Financiero Diario Financiero [en línea]. Consulta realizada el día sábado 7 de septiembre de 2013. Disponible en http://w2.df.cl/con-el-tpp-se-verian-seriamente-danados-los-equilibrios-alcanzados-en-el-tlc-con-eeuu/prontus_df/2013-09-05/213006.html.

[3]  Pulso http://www.pulso.cl/noticia/economia/economia/2013/08/7-28904-9-alvaro-jana-alrededor-de-un-cuarto-de-los-capitulos-del-tpp-esta-cerrado.shtml

[4]  Pinchuk, Denis. Rosneft to double oil flows to China in $270 billion deal. Reuters. Consulta realizada el día viernes 6 de septiembre de 2013. Disponible en http://www.reuters.com/article/2013/06/21/us-rosneft-china-idUSBRE95K08820130621

[5]  Seminario. China y el giro estratégico de EEUU en Asia-Pacífico. América Latina: ¿A dónde va? Centro de SEDA de Estudios Asiáticos. Bogotá. Página 2. Consulta realizada el día viernes 6 de septiembre de 2013. Disponible en http://www.china-files.com/pdf/CGT_ObamayHu.pdf.

[6]  Kant, T.A… “The TPP and the Pacific Alliance: Chile must choose wisely”. the Santiago times, 2013. Consulta realizada el día jueves 5 de junio de 2013. Disponible enhttp://www.santiagotimes.cl/opinion/op-ed/26654-the-tpp-and-the-pacific-alliance-chile-must-choose-wisely